Sant Feliu de Guíxols, una idílica localidad de playa en la Costa Brava

Sant Feliu de Guixols

Sant Feliu de Guíxols, situado en la preciosa Costa Brava, con escarpados acantilados y largas playas de arena, es un tradicional pueblo de pescadores. Esta idílica localidad costera sigue siendo relativamente desconocida, pero lo tiene todo para pasar unas maravillosas vacaciones de playa. Además de la bonita costa, el pueblo cuenta con un encantador casco antiguo con edificios centenarios y bonitos lugares justo detrás del puerto. Gracias a la céntrica ubicación de Sant Feliu de Guíxols, el pueblo es la base perfecta para descubrir tanto la propia localidad costera como sus alrededores. Girona se encuentra algunos kilómetros de la costa y los pintorescos pueblecitos situados a lo largo de la costa y los macizos de les Gavarres y la Ardenya invitan a salir de excursión por la naturaleza.

Aspectos generales de Sant Feliu de Guíxols

Sant Feliu de Guíxols está situada en el centro de la Costa Brava, por lo que esta acogedora localidad es de fácil acceso en coche o en avión. Los aeropuertos de Girona y Barcelona están a 30 y 115 kilómetros respectivamente. A pesar de ello, es un lugar tranquilo y relativamente desconocido donde no encontrarás hordas de turistas. Y es que Sant Feliu de Guíxols ha sabido mantener su encanto.

La historia de este pueblo pesquero se remonta al siglo X, cuando se inició la construcción del monasterio benedictino. En los años siguientes, la localidad fue expandiéndose alrededor de este monasterio. En el siglo XIX se inició el desarrollo de una segunda zona, al este de la bahía, que forma un amplio pero interesante contraste con el centro de la villa medieval. Aunque la Costa Brava es conocida por su accidentado litoral en general, parece que aquí llega a su punto álgido. El propio nombre de Costa Brava se originó aquí, no en vano.

Largas playas de arena e íntimas cuevas

Sant Feliu de Guixols

El litoral de Sant Feliu de Guíxols tiene unos 10 kilómetros de longitud y en él se encuentran varias playas grandes de arena y pequeñas calas solitarias. La gran playa principal, Platja de Sant Feliu, está resguardada en una diagonal por detrás del puerto y, por lo tanto, está protegida del viento. Esta playa de arena fina tiene 460 metros de longitud, está junto al casco antiguo y es ideal para familias con niños. La segunda playa de arena más grande es Platja Sant Pol, situada en la bahía al este del puerto. Detrás de ambas playas hay un paseo marítimo por el que se puede pasear y hacer numerosas actividades.

Las pequeñas calas cercanas a Sant Feliu de Guíxols suelen estar más aisladas y todas ellas constituyen un paraíso para los amantes del snorkel y el buceo. Cala de l’Ametller, por ejemplo, forma parte de una reserva natural protegida y es accesible a través de un camino de piedra. La escondida Cala Jonca se encuentra cerca del puerto y solo se puede acceder a ella por tierra. Cala Maset es pequeña pero profunda y tiene 15 metros de ancho con frondosos pinos, encinas y alcornoques a su alrededor. Los amantes de las calas tranquilas y pintorescas no se llevarán una decepción en esta zona.

Lo más destacado de Sant Feliu de Guíxols

Sant Feliu de Guixols

El casco antiguo de Sant Feliu de Guíxols no es muy grande, pero merece la pena hacerle una visita. El núcleo está formado por el antiguo monasterio benedictino, cuya construcción se inició en el siglo X. Forman parte del monasterio la antigua puerta románica Porta Ferrada y la parroquia Mare de Déu dels Angels. El convento también alberga el museo Carmen Thyssen, con exposiciones temporales en los meses de verano. El mercado cubierto de la ciudad se construyó en 1929 y sigue en uso. Es un lugar ideal para comprar fruta, verdura, carne y pescado. Detrás del puerto se encuentra el Museo del Salvamento Marítimo, donde se atendía a los náufragos.

En la playa de Sant Pol podrás admirar edificios más modernos, como la Casa Estrada (1890-1912) y el Casino la Constància, de 1889, que llama la atención por sus rasgos árabes. La Ermita de Sant Elm, situada en el paseo marítimo, es del siglo XV y fue reconstruida en 1923 tras ser destruida por las tropas francesas. Al visitar Sant Elm podrás disfrutar de unas vistas impresionantes de la costa. Cuenta la historia que fue aquí donde el periodista español Ferran Aguilar acuñó el nombre de Costa Brava y lo introdujo en un artículo de prensa.

Actividades de aventura y deportivas

¿Te apetece algo de acción? Con su costa rocosa y sus bonitas calas, el snorkel es una de las actividades que no te puedes perder en la zona. Cala Jonca, Cala de l’Ametller y Punta de Garbí son algunos de los excelentes lugares para descubrir el mundo submarino. Puedes reservar una excursión organizada a alguno de los lugares más bonitos de la zona, incluidas las Islas Medes, en una de las escuelas de buceo de la ciudad. Otros deportes acuáticos con los que te puedes lanzar son el kayak de mar, el surf y la vela. O, por qué no, puedes reservar un viaje en barco y admirar la costa desde las aguas azules del Mediterráneo.

La vía ferrata, una pared de roca situada en Sant Feliu de Guíxols que puedes escalar bajo supervisión, es única en Europa. En una distancia de 500 metros podrás escalar unos 10 metros por encima de las olas. Hay una parte fácil y otra para los más atrevidos. Si prefieres el senderismo o el ciclismo, no te faltarán las opciones y podrás hacer una excursión a los macizos de Les Gavarres o Ardenya, situados en el interior. Desde Sant Feliu de Guíxols sale un sendero en buenas condiciones que conecta el pueblo con Girona, entre otros. La ruta tiene 40 kilómetros y se puede hacer en bicicleta o a pie.

Excursión de un día a la bonita Girona

Sant Feliu de Guixols

Sant Feliu de Guíxols está a solo 35 km de Girona, la capital de la provincia. La ciudad es más pequeña que Barcelona y por eso a veces no se incluye en los itinerarios, aunque no debería ser así. Girona es una de las ciudades más bonitas del interior de la Costa Brava. Por la ciudad han pasado numerosos pueblos y todos ellos han dejado su huella. Visigodos, romanos e incluso musulmanes han gobernado en estas tierras. El animado centro no es muy grande, por lo que es muy fácil desplazarse a pie, pero también es posible coger un tren turístico que te lleva por todos los lugares más importantes. En la ciudad podrás visitar la antigua judería, los baños árabes o la catedral. No dudes en darte un paseo por las antiguas calles y plazas y déjate impresionar mientras disfrutas tomando algo en una de las terrazas con encanto.

Pueblos con encanto y localidades costeras de los alrededores

Tossa de Mar

Gracias a su céntrica ubicación, se puede llegar rápidamente a los pueblos más bonitos de los alrededores de Sant Feliu de Guíxols. Platja d’Aro está a solo 6 kilómetros. Esta agradable localidad costera tiene una animada vida nocturna y un bonito paseo marítimo. En Tossa de Mar, a 23 kilómetros al sur de Sant Feliu de Guíxols, las antiguas fortificaciones llegan hasta la playa.

¿Buscas algo más emocionante? No puede faltar entonces una visita a la famosa Lloret de Mar o a Blanes, donde encontrarás la vida nocturna más animada de la Costa Brava, con numerosas discotecas. También puedes visitar algunos castillos, darte un paseo por los jardines botánicos o ir de compras por las numerosas tiendas. En el interior, también hay muchos lugares que merece la pena visitar. Para los amantes del arte, recomendamos Figueres, lugar de nacimiento del mundialmente famoso pintor Dalí y sede del Museo Dalí. Para conocer la historia medieval, visita los pueblos de Pals, Palau Sator y Peratallada, donde retrocederás en el tiempo unos cuantos siglos.

La belleza natural del interior

La Costa Brava no solo cuenta con una magnífica naturaleza en el litoral y bajo el agua. La zona del interior también destaca por sus bonitos paisajes, que se pueden visitar fácilmente desde Sant Feliu de Guíxols. Uno de esos lugares es el escarpado macizo montañoso de les Gavarres, con su punto más alto, el Puig d’Arques (532 metros). Hay varias maneras de explorar el parque natural, donde también es posible visitar antiguas ruinas. Hay paseos a pie y en bicicleta que se pueden hacer de manera autónoma o con un guía. Si eres todo un aventurero, esta zona también es ideal para hacer un inolvidable paseo a caballo. Por supuesto, también puedes explorar la zona en coche.

El macizo de Ardenya es una zona virgen situada al sur de Sant Feliu de Guíxols. En ella encontrarás una extensa flora y fauna, con arroyos de agua que serpentean por las montañas. El Puig Cadiretes (519 metros) es su pico más alto y hará que una caminata o un paseo en bicicleta sea todo un reto. Si prefieres no subir tanto, también encontrarás recorridos más fáciles a pie, en bicicleta o en coche. En cualquier caso, disfrutarás de unas vistas impresionantes.

Bonitos alojamientos para unas merecidas vacaciones

Sant Feliu de Guixols

Tus vacaciones solo serán totalmente satisfactorias si te alojas en un alojamiento que se adapte perfectamente a tus necesidades. Asegúrate de reservar un alojamiento inolvidable en una casa de vacaciones. El descanso, el relax y la comodidad están garantizados. Club Villamar ofrece villas en Sant Feliu de Guíxols de todos los diseños y tamaños. ¡Seguro que encuentras una que se adapte a tus necesidades!

********************************

¿Quieres más información sobre unas vacaciones en la península? Visita Vacaciones en España: descubre todo lo que debes saber sobre unas vacaciones de playa y obtén más información sobre unas vacaciones en España.